viernes, 14 de noviembre de 2014

RESUMEN

NIA 620


            La NIA 620 define las responsabilidades de un auditor independiente cuando se encuentra efectuando la auditoría de los estados financieros y encuentra ciertas áreas en las cuales no puede dictaminar, derivado de las limitaciones que se producen cuando ciertas situaciones requieren un conocimiento específico y especializado en un área distinta al campo de la contabilidad y auditoría. Para ello, el auditor independiente debe valerse de una persona o entidad específica, a fin de obtener evidencia suficiente y adecuada.

            La persona o entidad con conocimientos especializados sobre determinada área distinta a la contabilidad y auditoría, se conoce como “experto”. Dicha persona proporciona, a petición del auditor independiente, una opinión, resultado o diagnóstico acerca de una situación o elemento específico relacionado con la información financiera examinada. No obstante, ello no disminuye la responsabilidad del auditor en cuanto a su dictamen final.

            Dentro de los objetivos de esta NIA, se refiere que el auditor se encuentra en la responsabilidad de definir si es necesario el uso del trabajo de un experto, a fin de completar el proceso de auditoría de una empresa determinada. Dicho trabajo de un experto debe ser adecuado, pertinente y coherente con los propósitos que tiene el auditor para el desarrollo de la auditoría.

            Cuando el auditor independiente ha precisado utilizar el trabajo de un experto, puede descubrir un aumento en el nivel de riesgo determinado inicialmente en la fase de planificación de la auditoría, debido a su incapacidad para determinar las amenazas en determinadas áreas que se encuentran fuera de su especialización.

            El auditor independiente debe evaluar si el experto cumple las características siguientes: capacidad, competencia, objetividad para el desarrollo del trabajo y si se adecúa a los propósitos de la auditoría en general. Dado que su responsabilidad se incrementa al confiar en el trabajo de otro. Además, el auditor independiente se encuentra en la obligación de obtener un entendimiento suficiente del campo específico del experto, a fin de que pueda determinar la naturaleza, alcance y objetivos del trabajo del mismo, además de evaluar la pertinencia del trabajo del experto para los propósitos del auditor en el desarrollo de la auditoría.


            El auditor independiente deberá convenir con el experto mediante un documento en el que establecerá las responsabilidades de ambos, y la manera en que el experto llevará a cabo el trabajo específico para apoyar la auditoría en general.

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